Obras Vallmitjana en el Parlamento de Cataluña

El edificio del Parlamento de Cataluña, en el Parque de la Ciutadella, es el arsenal de la ciudadela militar levantada por orden de Felipe V después de la victoria de sus partidarios en la guerra de Sucesión. La revolución de 1868 supuso la demolición de la odiada Torre de San Joan, donde millares de presos políticos habían sufrido la represión borbónica. Después, cuando se decidió transformar todo el recinto en parque público, se demolieron las murallas exteriores y los alojamientos para los soldados, sin embargo se conservó la capilla, el palacio del gobernador, transformado en el 1932 en sede del Instituto-Escuela, y el arsenal, que el Ayuntamiento de Barcelona acordó el 16 de mayo de 1889, siendo alcalde Rius i Taulet, convertirlo en palacio real para hospedar a los monarcas españoles en sus visitas a la ciudad. No obstante, las obras quedaron suspendidas en el 1895 porque la reina regente comunicó que no le gustaba como residencia en Barcelona y renunciaba a aceptar la cesión.

 

Esta paralización de las obras, ya muy avanzadas, coincidió con la transformación experimentada por el Ayuntamiento de Barcelona a finales de siglo, cuando los viejos partidos dinásticos tuvieron que ceder la hegemonia al catalanismo de la Lliga, recientemente creada, y a los partidos republicanos. Fruto de la colaboración entre estos dos grupos, que a medida que fue avanzando la primera década del siglo alcanzaron el dominio político del consistorio, fue la creación de la Junta de Museos y Bellas Artes en el 1901. Durante los primeros años de gestión, la junta se dedicó principalmente a adquirir material para las diferentes colecciones, y para poder exhibirlas se llevó a cabo, a partir de 1904, importantes obras de ampliación y adaptación del viejo arsenal. Las obras, que siguieron en manos de Pere Falquès, consistieron en la construcción de dos nuevas naves laterales. Para decorar las fachadas de las dos nuevas naves del Museo de Arte, se dejaron diversas hornacinas en las cuales se colocaron 28 bustos de artistas catalanes y de personas relacionadas con la historia del arte catalán.

Crónica: Jaume Fabre, Arte Público de Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona

Fichas: Sebastià Sánchez Sauleda, Arte Público de Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona

Fotografías: Arte Público de Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona

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