Esculturas de Jesucristo y los Apóstoles en la Catedral de Barcelona

La construcción de la fachada de la Catedral de Barcelona, data de finales del siglo XIX, entre 1887 y 1890. Las obras se llevaron a cabo gracias al mecenazgo del banquero y político Manuel Girona i Agrafel. El conjunto escultórico situado en la portalada principal de la Catedral de Barcelona, ubicada en el centro de la fachada, y encargado a Agapit Vallmitjana está formado per trece figuras exentas de cuerpo entero de pie: Jesucristo ubicado en el mainel central y los apóstoles seis a cada lado, cuatro bajo las arquivoltas de la portalada y dos ornamentando los contrafuertes que flanquean la puerta de la fachada. Son unas esculturas de ademán severo y solemne, hieráticas, de marcado frontalismo. Es necesario resaltar el trabajo de la anatomía de un gran realismo, sobretodo en el trabajo minucioso de los rostros, en los cuales el escultor personaliza cada figura, y el de las manos. También cabe destacar el tallado de los pliegues del vestuario que ayudan a crear efectos de luz y sombra.


Todas las figuras van descalzas, descansan sobre una peana y con un dosser de estilo gótico con tracerías, gabletes y otros elementos ornamentales propios de este estilo. Los apóstoles van vestidos con túnica y manto, muchos de ellos reproducidos como ancianos de largas barbas, y son portadores de sus principales atributos. En el lado izquierdo estan representados: San Pedro, San Pablo, San Jaime el menor, Santo Tomás, San Felipe y San Juan; en paralelo, al lado derecho: San Andrés, San Bartolomé, San Simón Zelota, San Judas Tadeo, San Jaime Mayor y San Mateo. La escultura central representa Jesucristo com a salvador del mundo, que sostiene en su mano izquierda el orbe con la cruz y la derecha se presenta en actitud de bendecir. Esta figura es la única que lleva nimbo.

Fichas: Núria Gil Farré, Arzobispado de Barcelona

Fotografías: Arzobispado de Barcelona

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